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José Antonio Merlo Vega: «la referencia virtual ya no tiene sentido»

captura merlo vega

Nuevamente presentamos en la modalidad Webcast, otra interesante entrevista. En este caso, queremos compartir con nuestra comunidad la charla que Aprender3C mantuvo con el profesor de biblioteconomía y director de la biblioteca de la Universidad de Salamanca, Dr. José Antonio Merlo Vega.  Muchos temas de los que pudimos preguntarle sus apreciaciones: Ciencia 2.0, repositorios institucionales, los servicios de referencia digital y la enseñanza de la bibliotecología.

Aprender3C charló en exclusiva con él en Montevideo, en ocasión de un taller “La biblioteca en el bolsillo: información y lectura en dispositivos móviles” (del 13 al 17 de julio de 2015) que vino a ofrecer en una de las ciudades que se encuentra en una de las orillas del Río de la Plata.


A continuación, compartimos el video y el texto de la entrevista:

VIDEO: 

TEXTO: 

CIENCIA 2.0

  • ¿Cómo ha evolucionado la ciencia 2.0 y cómo crees que lo seguirá haciendo?
  • Ciencia 2.0 lo podemos entender como la materialización de uso de  herramientas, servicios y la gestión colaborativa a través de redes de investigadores. Hace unos años desde REBIUN nos planteamos que debíamos hacer un estado de la cuestión y informes sobre qué era y cómo se podía trabajar, e incluso la Unión Europea sacó recientemente un informe para ver como se puede aplicar estas herramientas en la investigación. Cuando hicimos el trabajo en REBIUN nos centramos en varios apartados: usar los servicios y herramientas colaborativas para la fase de investigación, compartir bibliografía de esos datos, para la fase de gestión y para la de difusión.  Para todo lo que es trabajo participativo hay que basarse siempre en plataformas y herramientas. El uso real se ha ido evolucionando de manera muy rápido. Esto se ha constatado de la siguiente forma: estamos usando plataformas colaborativas de intercambio de experiencia, de intercambio de recursos, gestión de referencias y de difusión, dentro de está última son los repositorios. La evolución ha sido la constatación o materialización que si hay un campo de trabajo colaborativo basado en herramientas, por eso podemos decir que existe la Ciencia 2.0. Este tipo de herramientas nos dan la pauta que nos permiten compartir: primero personas, es decir redes sociales científicas, después los resultados, las herramientas de difusión, y además la materia prima, datos y/o bibliografía. El estado de la cuestión son herramientas colaborativas asumidas por la investigación en cualquiera de las fases. El único problema que veo  es cómo determinadas empresas y servicios están queriendo llevarse el trabajo colaborativo a sus únicas plataformas. Estoy hablando de las redes sociales científicas que parecen las únicas donde se pueden cooperar. Que están haciendo competencias a las propias redes que las universidades tenían establecidas. Parecería que estamos siendo demasiados permisivos, regalando nuestro conocimiento y sin embargo pareciera que estamos viviendo al margen de nuestros propios sistemas de difusión universitarios, como son los repositorios que tuviéramos que tendríamos que priorizar a la hora de difundir. Cuando me preguntan si recomiendo estar en redes sociales científicas, digo que previamente es importante que tu investigación se comparta en plataformas propias como los repositorios e incluso recomiendo, como suelo hacer, medio en «trampa», es cargar un documento mío en Research Gate y en la primer página agrego un enlace del documento en texto completo que reenvía al repositorio. O sea que si alguien quiere seguir leyendo tiene que ir al repositorio.
  • ¿Qué papel ocupa la biblioteca universitaria en la promoción de estas redes sociales?.
  • La biblioteca universitaria tiene una función doble en relación a las redes sociales: una primer función es informar y difundir estas herramientas en relación a los papeles que tienen que hacer el investigador, qué redes existen y cómo se utilizan, y en segundo lugar ser partícipes en esas plataformas donde pueden colaborar. La biblioteca tienen que estar presentes y como asesores del investigador de cómo los tienen que usar, formando e informando.

ebook en bibliotecas universitarias

  • ¿Cómo ves la inserción del ebook en las bibliotecas universitarias?
  • La implementación del ebook en la biblioteca universitaria es dispar, porque el libro electrónico se ha introducido de manera sencilla en el ámbito académico porque las editoriales científicas han imitado el modelo de las revistas científicas. Ya tenían montado  el sistema de ventas y de acceso, por lo tanto no habría muchos problemas. Excepto uno: los precios. En tanto la vareridad de los modelos de compra, de título a título, por lotes, por subscripción. Las bibliotecas que tenía presupuesto han incorporado, las que no tuvieron que esperar. El problema ha sido la edición nacional,  tanto de España como de América Latina por lo que conozco. Es decir, los editores científicos más orientados a libros universitario de grado. Aquellos apenas ofrecían libros electrónicos y menos para las bibliotecas porque no sabían qué hacer. Ahí el desarrollo está siendo muy reciente e inventándose. Ya en España hay modelo paralelos. Si una universidad lo quiere ofrecer libros electrónicos desde una biblioteca es por acceso abierto, y otra es acceso comercial, comprar los libros y controlamos el acceso, por contraseña, por ip, etc. También se ha introducido una tercera vía, que es el préstamo digital. Esto es lo que ha convencido a que los editores nacionales entren a ofrecer sus libros a bibliotecas. No son libros para descargar porque tienen derechos de autor y protección legal. Y entonces necesitamos una herramienta nueva: una plataforma de préstamo digitales. En España es relativamente reciente este tipo de herramienta en bibliotecas universitarias. Sé que hay una docena, y han sido la solución para ofrecer libros que no podíamos , de editoriales que teníamos en papel y ofrecer en digital. Y también para implementar modelos de intercambio científico, antes en papel, ahora lo hacemos en digital, y nos permitimos usar las colecciones de los demás a través de convenio entre nosotros. Usamos la plataforma como sistema de difusión de libros electrónicos en abierto, y conectar con editores a través de agregadores donde muestran que desde un punto de acceso a los proveedores para prestar libros que la biblioteca universitaria ha comprado a sus propios usuarios. En América Latina considero que esto se está desarrollando. A nivel nacional hay grandes ejemplos en bibliotecas públicas como el chileno que utiliza este servicio. Las bibliotecas universitarias todavía lo que están haciendo es contratar la suscripción de plataformas o comprar colecciones a grandes editores o en algunos casos, como por ejemplo en México, licencias nacionales con determinados editores científicos internacionales. La idea es uitlizar tres vías: la de Acceso Abierto, es una vía; la de acceso tradicional es otra y la tercera vía sería el préstamo digital. Todavía es algo escaso o que no se considera en las bibliotecas de América Latina. No así en bibliotecas anglosajonas como de los tipo Overdrive que sí que se utilizan esos servicios. No obstante, la orientación principal de la biblioteca universitaria es obtener los libros sin DRM, pero realmente determinados editores y tipos de libros se distribuyen así y la biblioteca tiene que acomodar un sistema para poder ofrecerlos y las plataformas de libros digital ofrecen este modelo.

Servicio de Referencia Digital

  • ¿Se puede decir que ya no tiene sentido la referencia virtual?
  • La referencia virtual ya no tiene sentido. Es algo que uno está a punto de decir y afirmar pero que le da todo el pudor del mundo expresarlo. La biblioteca ha nacido para informar, es una actividad que lleva haciendo poco más de cien años pero realmente se ha apostado mucho por informar al usuario a través de sistemas de mensajería y resulta que todas las experiencias y todos los datos constatan que son servicios que van para atrás. Incluso grandes servicios nacionales que eran pioneros de “Pregunte al bibliotecario” han desaparecido porque no se usan, las estadísticas dicen esto y es verdad. ¿Por qué no se usan? No se usan porque los usuarios no quieren enviar una pregunta y la resuelvan en vivo o incluso al otro día sino que quieren inmediatez y si se puede conseguir a través de sistemas de chat pero el usuario la consigue de mil maneras diferentes y la biblioteca es solo una. Hay otras 999 maneras de las cuales el usuario puede tener la misma información con la misma velocidad. Entonces, realmente no es que haya perdido la esencia la biblioteca el problema es que hemos centrado los esfuerzos el ‘Pregunte al bibliotecario’ pero además el bibliotecario tiene que estar en esas redes donde se está preguntando. El trabajo del bibliotecario es más formar en información, ayudar a enseñar a buscar. No tengo la respuesta todavía, es algo que últimamente comento mucho con los profesionales que trabajo en estos temas y demás. Estoy todavía intentando aclarar mis pensamientos, aclarar cuáles son mis ideas en cuanto a cuál debería ser el futuro de la referencia digital, cuál debería ser el papel. Porque estamos en un momento donde hay tanta autonomía (que es positivo que haya autonomía) no es que biblioteca no tenga sentido sino que tiene otro sentido y es ese sentido al que todavía no me atrevo a posicionar a apostar cuál debería ser. Intuyo que ese sentido está en la formación y está en la creación de contenidos para buscar la información pero servicios tipo “Pregunte aquí” probablemente los podamos seguir ofreciendo de otra manera, pero qué otra manera todavía creo nos falta un poco para ver hacia dónde vamos. Si está en una red social como en Facebook ¿esa es la solución, es parte de la solución o es una solución provisional? porque todo lo que es trabajar con redes tiene fecha de caducidad por lo que estamos viendo. Las redes crecen y van arriba y abajo. Entonces, no podría decir que no tiene sentido la referencia virtual pero lo que sí sé es que no tiene sentido tal y como la estamos concibiendo y desarrollando.

Repositorios Institucionales

  • ¿Cuál es el estado de los repositorios en España?
  • Podemos decir que se han consolidado. Se ha consolidado la creación, la necesidad que cada Institución que produce investigación tenga un lugar donde almacenar los resultados de esa investigación. La evolución está siendo desigual y hemos tenido diferentes oleadas de creación y en el punto que estamos ahora se  puede decir que todas las universidades, centros de investigación tienen un lugar dónde depositar. Se puede decir que todos tenemos una herramienta donde integramos los contenidos, los resultados de investigaciones. Es decir, yo estoy en mi repositorio y éste está a su vez está integrado por recolectores tipo Recolecta o Hispana y a partir de ahí europeana y en cualquier recolector. El punto en el que estamos quedó muy bien reflejado en el último congreso sobre estos temas que fue en marzo de 2015 en la ciudad de Cordoba, Andalucia. La mayor parte de las experiencias y comunicaciones iban versadas sobre el valor añadido. que le estabamos aportando a los repositorios además de lo que un repositorio tiene que ser. Y qué le estamos ofreciendo: datos complementarios sobre el impacto, sobre citas, perfil del investigador. Es decir, estamos creando portales de investigación donde una parte del contenido donde una parte es el repositorio y otra parte es la presencia de esa investigación fuera del repositorio. Ese valor agregado es algo que se está constatando y después se está constatando cuál es el concepto de repositorio y qué debe tener un repositorio además de documentación (de investigación, de docencia, patrimonial). Pero en todo el mundo la tendencia está siendo no solo el resultado final de investigación sino todas las fases, y en esas fases están los datos. Estamos con esa reflexión interna, cómo la biblioteca universitaria, académica, científica tiene que posicionarse en repositorios de datos, en plan de gestión de la investigación y, también, cómo los repositorios tienen que estar vinculados con los sistemas de gestión curricular. Es decir, que todo sea uno y que reutilicemos la información, que también tiene que ver con open data, que todos los datos sean re-aprovechables: por quién, cómo, por qué y para qué. En ese debate estamos ahora mismo en España.
  • ¿Qué consejo le darías a un profesional que quiera desarrollar un repositorio institucional?
  • Cuando tenemos el encargo de la institución de implementar un repositorio institucional. Las pautas tienen que ser lo más sencillamente posible. La tecnología es prácticamente lo de menos siempre y cuando se respete lo que se tiene que respetar: que tenga estándares abiertos e interoperables y qué herramientas de software y código abierto hay. Para eso es necesario no hace falta inventar nada, sino saber cómo se está trabajando con tecnologías de repositorios en otras universidades. Esa parte se resuelve enseguida. El consejo principal es  para qué queremos el repositorio y cómo lo implementamos. Por ejemplo, protocolos de actuación, manuales de procedimientos, qué va a ver y cómo organizamos la información y cómo voy a estructurar los contenidos. Y después con quién va a alimentar ese repositorio: sistemas de autoarchivo, archivos delegados, archivo centralizado, sistemas de verificación. Tenemos que procedimentar lo relacionado con la gestión. Y también lo principal es la política. Un repositorio es un reflejo documental de lo que produce en una institución.  Eso no puede venir aislado de una política institucional en materia de almacenamiento, archivo y difusión de esa información. Debe estar muy vinculado y avalado con los gestores universitarios académicos. No puede ir a margen porque tiene que replicar la política de difusión de resultados en abiertos de esas investigaciones. Entonces se trata de que se fomente esa colaboración con los órganos administrativos y académicos de gobierno de la institución para que forme parte. Otra idea es que un repositorio no es una herramienta aislada. La parte tecnológica se complementa con la parte de apertura filosófica y con otras universidad para integrarse con otros repositorios y otras herramientas de búsqueda. Entonces otra recomendación es fomentar esos vínculos y redes. Y la última una es trabajar mucho, sobre todo al principio  en la difusión para que se vaya cargando contenidos, esto es una ayuda para mantenerse positivo en este tema y los resultados son inmediatos. E incluso cuando la persona que es responsable del repositorio, todo le vaya en contra, son los resultados le van a dar la razón y va a ver como cambia y aquello que estaba en contra ya no lo estará, ya que gracias al repositorio mi biblioteca, mi universidad y las investigaciones están visibles por todo el mundo.

Formación bibliotecaria

  • ¿Cómo ves la formación del bibliotecario en la actualidad?¿Hacía dónde tiene que ir?.
  • Tenemos este tema y estamos todos preocupados, no sólo en España o en América Latina. Recientemente tuve estas conversaciones con profesores de bibliotecología en Estados Unidos. Y a todos nos pasa exactamente lo mismo. La formación que nosotros hemos dado, ya no es una formación que se sostenga por sí sola. Es decir ya no hablamos de tener nuevos estudiantes. No se está manteniendo porque la formación que ofrecemos es probablemente no es la que tenemos que ofrecer. Solo una parte se mantiene y se justifica, mucha de esa formación tiene que ser totalmente renovada. Totalmente renovada porque nuestra profesión a los que estamos formando en el trabajo que va a desarrollar ha cambiado tan sustancialmente y antes que nosotros, pero los profesores no hemos cambiado como docentes y seguimos manteniendo la misma idea que tenemos que formar con los mismos contenidos de siempre. Los contenidos tradicionales siguen siendo válidos pero todos los contenidos relacionados con servicios, recursos, compras, atención al usuario es totalmente novedoso y así tienen que ser los programas y las asignaturas. A esto se le añade que quizás estamos de dejar de ser atractivos para una persona que tiene que optar por una profesión. Sabiendo que en América Latina hay margen para el trabajo, en España no hay un mercado real para un titulado en bibliotecología. Entonces, realmente el tema es preocupante y no sabemos qué hacer. Hay instituciones que están adaptando contenidos, pero realmente estamos en un punto que estamos dejando de ser atractivo según lo que dicen los datos. No para nosotros que creemos que sí lo es, pero el punto es al contrario. Por eso queremos seguir creando ese atractivo que tenemos.

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3 Comentarios. Dejar nuevo

  • Hola Liana:

    gracias por comentar.

    Respondo desde mi punto de vista para alimentar el debate. Coincido con Merlo Vega con lo que dice, puesto hay datos que confirman que los sitios de referencias virtuales no tienen los números esperados o van muy en baja. Los bibliotecarios ya no somos necesarios como intermediarios de la información… desde el punto de vista tradicional. Para mí, el tema no es de los bibliotecarios me parece, sino de las mismas bibliotecas que algunas están ancladas en prácticas tradicionales de referencia en la red: armado de directorios, formularios de consultas, sitios de recursos digitales totalmente estáticos, chat en línea mientras los usuarios viven activamente en las redes sociales y entornos digitales 2.0. Conozco porque he visto plataformas de colaboración e intercambio de recursos que los propios usuarios, alumnos y profesores, han creado por fuera de la biblioteca y me parece genial. Deberían replicarse y fomentar estas iniciativas. No digo que las bibliotecas no tengan que tener esos servicios, sino que también deberían salir de «las paredes digitales» de sus mismas plataformas y ser muy activos participantes del entorno digital actual totalmente social y productor. O también ofrecer espacios colaborativos digitales donde los estudiantes puedan encontrarse. Hacia esa línea trataría de orientar la formación, más allá del uso de los buscadores.

    Por otro lado, pienso que tiene que haber un cambio del sistema educativo donde se tome plena conciencia de la importancia del desarrollo de competencias digitales e informacionales para todos los ciudadanos desde lo más básico del sistema educativo formal y las políticas de información de un país. Esto lo veo difícil en América Latina, salvo contadas excepciones. Por eso también coincido contigo en que hay mucho que trabajar desde las bibliotecas.

    Saludos
    Fernando Gabriel Gutiérrez

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    • Liana González Liesegang
      octubre 11, 2015 7:37 pm

      Hola Fernando y todos:

      Lo maravilloso de estos intercambios es ver cómo podemos estar de acuerdo con puntos de vista a veces encontrados, es verdad, claro que los usuarios de hoy se mueven en un entorno virtual en que las bibliotecas no logran insertarse, las plataformas educativas, de colaboración e intercambio generan independencia en aquel usuario que tanto recurría a nosotros.
      Por otro lado la difícil incorporación de nuestras bibliotecas a esas plataformas educativas depende tanto de la política interna de nuestras instituciones (Universidad en mi caso) que las estrategias deben ser otras cada vez, y otras necesariamente más innovadoras.
      Sin embargo observemos esto, algo que vivimos desde nuestras bibliotecas universitarias, la biblioteca no está inserta en esas plataformas, pero los generadores de ellas son nuestros usuarios, por lo tanto, los insumos que ellos colocan en estas plataformas son hijas de nuestra formación y trabajo, una gran sonrisa de satisfacción nos da ver esos resultados en ellos, pero seguimos con los dientes apretados tratando de que las autoridades de nuestras instituciones comprendan que la transición hacia lo digital pleno es inevitable, el parto es doloroso para muchos, pero necesario…
      Tantas cosas nuevas están por venir, matar el miedo, quitar los temores y no olvidar, ya salimos de las fichas y catálogos manuales, ya salimos de las bases de datos locales, y ahora con esta situación tan híbrida de lo local, lo digital y lo colaborativo vaya si tenemos mucho para hacer.
      Seguirá en mi derecha la Referencia Virtual en tanto no podamos salir de nuestras paredes de la biblioteca, cuando estemos insertos en eso otro mundo, qué rica discusión plantearemos, pero ya con un usuario autónomo que quién sabe qué es lo que nos demandará, y prepararnos para eso simplemente es emocionante…

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  • Liana González Liesegang
    octubre 1, 2015 7:21 pm

    ¿Desde donde concebimos la Referencia Virtual?, esa es la gran pregunta que nos debemos hacer antes de decir en voz alta lo que hace tiempo sabemos que un día va a desaparecer, ¿va a desaparecer?. En sociedades como la nuestra, la de los países en desarrollo la Brecha Informacional va creciendo, los medios, la accesibilidad y el consumo de dispositivos móviles con acceso a Internet pueden estar engañándonos. Hoy en nuestras Universidades recibimos jóvenes con habilidades informacionales muy deprimidas, más preguntas surgen: ¿los formamos?, ¿los educamos en el manejo de la información?. ¿Qué hacemos y qué debemos hacer los Referencistas de hoy?.
    Debemos trabajar más unidos y apoyados en nuestros colegas Tematizadores para que cada documento, cada registro cuente con más y mejores puntos de acceso. Asimismo crear/alimentar recursos electrónicos ricos en contenidos, comprensibles en el lenguaje disciplinar que utilizan y comprometernos en la Alfabetización Informacional, esa que le da al usuario las habilidades para poder hacer la formulación de búsqueda más apropiada para ser un usuario autónomo, en definitiva, un ciudadano libre y capaz de encontrar y acceder a la información que le sea más útil para su formación y crecimiento profesional.

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